LilyRoa. |
Vida convertida en letras, letras convertidas en suspiros, suspiros en imágenes. |
El hombre escéptico, prepotente, se econtraba en el desierto… el arduo caminar bajo el intenso sol, lo hacía ya delirar, entre ello se le vino a la mente hace unos días a penas cuando vestía de traje, corbata, zapato fino a diario, recordando como duraba horas en la ducha y el agua corría sin importarle, pensando nunca acabaría, blasfemaba de Dios y su existencia, se regocijaba entre tanto dinero y avaricia, mientras a gatas andaba bajo el intenso sol, buscando un poco de sombra, a gritos pedía un poco de agua y piedad, a su recuerdo venia aquel hombre de ropa humilde y mirada noble, aquel hombre que le pedía trabajo de cual quier cosa para llevar el alimento a casa al menos de una noche, al cual lleno de agua sucia con las llantas de su coche nuevo con alevosia y desprecio ante el progimo humilde, de pronto a lo lejos apenas podía ver como un hombre venia hacia él en caballo, ese mismo hombre de mirada noble y de humilde vestimenta, se detuvo y lo observo, le pedía solo un poco de agua ¡piedad!, el noble hombre a penas tenia agua para él y su largo camino, pero sin importarle le dio la mitad de su garrafa, el hombre escéptico le daba las gracias a lo que noble hombre le dijo, no me las des a mi, daselas a Dios, que me trajo a tu camino.
Dios esta en cada uno de los que cree en él.
L.R.